Compras colectivas y otras nimiedades...
9Abr/123
¿Por qué están vacías las salas de cine?

La semana pasada fui a ver la última película de Nacho Vigalondo (bastante bien, por cierto). En el cine éramos cuatro gatos. Haciendo memoria, excepto en algún taquillazo holliwoodiense al que me he visto obligado a asistir, este es el panorama que me he encontrado en mis visitas a las salas de cine durante los últimos 5 años.

Hasta el momento me había creído la versión oficial, esa con la que nos bombardean los medios de comunicación. La gente lo quiere todo GRATIS. No quieren pagar por nada. Internet va a acabar con la cultura, ¡defendámosla!... y todo lo que sigue, ya sabéis. Y lo reconozco, había perdido la fe en la humanidad 🙂

Pero algo que ha pasado durante el mes de Marzo en Colectivia me ha hecho recapacitar.

Durante este mes hemos tenido 4 ofertas relacionadas con el cine en nuestra web. 3 en Donosti y 1 en Pamplona. En la capital guipuzcoana podías conseguir tu entrada de cine por 4,2€ y en Pamplona por 5,9€ (con palomitas y refresco). En ambos casos la entrada se podía utilizar cualquier día de la semana. El precio está muy muy bien pero, seamos realistas: no es precisamente GRATIS.

Pues amigos, os diré que en las 4 ocasiones vendimos las 1200 entradas que teníamos para cada día (no teníamos acceso a más) en menos de 24 horas. Es decir 4800 entradas de cine en 4 días. Y repito, no eran GRATIS, ni mucho menos. ¿Todavía alguien sigue pensando que la gente no quiere ir al cine?

No conozco desde dentro la industria cinematográfica pero me gusta ir de vez en cuando a ver una película en pantalla grande. También visito el videoclub de debajo de casa una vez a la semana o cojo alguna película en la biblioteca municipal. Y sí, lo reconozco, también descargo películas de Internet. ¡Incluso veo series online! Y pagaría un precio razonable por todo ello.

Por eso me gustaría aportar mi granito de arena para solucionar este problema: Señores de la industria cinematográfica, asúmanlo, el escenario no es el mismo que hace 15 años. La tecnología ha invadido nuestras vidas y ustedes parecen no querer sacarle partido al asunto.

Nos sigue gustando disfrutar de una buena película pero los soportes y el formato han cambiado. Seguimos dispuestos a pagar por lo que ustedes producen pero a un precio y condiciones acordes al tiempo en que vivimos. Son ustedes quienes tienen que responder a la pregunta: ¿Por qué están vacías las salas de cine?