Compras colectivas y otras nimiedades...
22Abr/130
Cliente misterioso (V): Cita gastronómica en el restaurante Pablo Urzay

Hace mucho que no teníamos la visita del cliente misterioso... menos mal que nuestro compañero Jorge lo ha rescatado con esta detallada descripción del suculento menú del Pablo Urzay, con la que se os hará la boca agua.

Pasaban las 10:00 de la noche cuando llegamos al Restaurante Pablo Urzay,  situado en el centro de Las Arenas, en la parte antigua, muy cerca del Puente Colgante y con un buen aparcamiento.

En la entrada nos recibió un camarero joven, nos preguntó si teníamos reserva, le dijimos que veníamos con los cupones de Colectivia, sin contestarnos, nos hizo un gesto de "¡adelante! pasen por aquí". Pasamos las cortinas que separan el vestíbulo del comedor y nos sentamos en nuestra mesa, la decoración era discreta, pero acogedora.

Nuestro banquete como cliente misterioso estaba a punto de comenzar.

Empezamos con unos entrantes no incluidos en el menú, una degustación de croquetas caseras dignas de los mejores paladares. La verdad es que estaban muy buenas. Seguidamente nos sirvieron las bebidas que no estaban incluidas en el precio, pedimos dos copas de vino y una botella de agua. Las copas de vino un poco escasas, pero bueno ¡era un caldo refinado!

Empezamos el menú con una tarrina de foie casera al moscatel y Armagnac con compota de manzana. Una delicia para los que les gusta el foie ¡cómo es mi caso! el moscatel y el armagnac con compota de manzana le daba ese toque de clase que el restaurante tenía.

El siguiente plato nos lo sirvieron de inmediato, una ensalada de codillo tostado con frutos secos y caramelo de vinagre balsámico. La verdad es que no soy muy apasionado del codillo pero de este se puede decir que tenía una textura muy suave y un sabor bastante dulce.

Ya entrando en batalla, nos sirvieron un bacalao a la plancha con crema de hongos y patata panadera, una obra de arte del chef por su presentación, la consistencia del bacalao era perfecta, en su punto y con su punto de sal. No os digo más ¡qué acabamos rebañando el plato! Y el plato estrella llegó, unas láminas de entrecote con salsa de queso carranzana cara negra. Cuando leí el nombre de este plato, sinceramente pensé "seguro que nos dan una ración muy pequeña". Todo lo contrario, unas láminas bien organizadas en el plato aderezadas con su salsa especial de queso que quitaba el sentido.

Peleando por acabar el último plato, después de semejante banquete y para bajar un poco la cena nos trajeron el postre, una sopa de coco con helado de piña, yo pensé que la mezcla era un poco rara, pero los sabores pegaban bastante bien.

Y qué más decir del restaurante Pablo Urzay, una cena bastante satisfactoria con platos que provocan aplausos, sin duda repetiremos en alguna otra ocasión.

2Jul/120
Cliente Misterioso(IV): Parapente Trike Motor

En esta ocasión, Roberto, comercial de Vitoria-Gasteiz, se ha atrevido con una crónica de altos vuelos. Nos cuenta desde Alava cómo ha sido su experiencia con el Parapente Trike Motor. Parece que ha gozado como un niño 🙂

Llegué a Zalduondo, un pueblo cercano a Salvatierra. Tenía esa sensación que precede a hacer algo nuevo y parece que te pueda gustar, cierto cosquilleo, esa intranquilidad divertida, la curiosidad del niño pequeño…

Antes de llegar pude ver a gente haciendo lo que yo iba a hacer y me tranquilizó, cuando Sergio preparo el vuelo ya sólo me preparé para divertirme. Tras explicarme el manejo de la cámara, el micrófono y la forma de comunicarnos y grabar… Despegamos y empezó el vuelo.

Parapente Trike MotorDespegamos tranquilamente y nos pusimos a una altura aproximada de 200metros sobre el suelo. Una delicia de vuelo de 10 minutos contemplando las cosas desde una perspectiva completamente distinta , grabando los paisajes vistos como nunca y experimentando algo muy difícil de explicar. Nunca he levitado, imagino que la sensación pueda ser parecida, con un añadido de tranquilidad y una vistas sencillamente ESPECTACULARES.

Pasada esta primera parte del vuelo, tocaba volver. Esta actividad, y por lo que Sergio me explico está abierta, teniendo la opción del vuelo tranquilo, o con ese toque de adrenalina que a mí personalmente tanto me gusta. ¿En qué consiste? Descender 60 metros haciendo espirales en caída a la velocidad del rayo en lo que a mí se me hicieron 5 segundos. INCREIBLE. Dificil de explicar qué se siente, para aquell@s que hayaís subido en una montaña rusa… Parecido pero mejor. Sin nadie delante sólo ves que el suelo se acerca a una velocidad endiablada (probablemente sea al revés). En el video parezco alguien que se lo está pasando muy bien!

Tras esto volvimos en otro placentero y relajado vuelo hasta el punto de llegada.

¿Adivinaís como elegí descender? Pues otra vez por las bravas. Sensacional, divertido, diferente…

Recomiendo esto a cualquier persona que le pueda gustar la naturaleza, disfrutar de buenas vistas, grabarlo para compartirlo, y sí a aquell@s a l@s que os gusten las experiencias fuertes.

Si bien es cierto que es durante parte del vuelo y opcional, creo que esta actividad combina los ingredientes necesarios para sorprenderte o sorprenderle. En su versión light o hard creo que es algo que le pueda gustar a tod@s. Os invito a que probeís YA! ¿Por qué? Debido a que creo que lo peor de esta actividad es que está sujeta a que el clima la permita.

Una abrazo colectivi@s!

6Jun/120
Cliente Misterioso(III): Restaurante El Embrujo

Y volvemos a la carga con la sección que más triunfa entre los empleados de Colectivia. En esta ocasión Izaskun, nuestra comercial de viajes y escapadas, se ha pegado un homenaje en El Embrujo. Un restaurante bilbaino que cautiva. Os dejamos con su crónica.

No sé si fue por las ansias o por el horrible tiempo del sábado 14 de abril, pero el caso es que a las 22:25, cinco minutos antes de lo acordado, ya estábamos en el EMBRUJO DE BILBAO listos para cenar con nuestros bonos de COLECTIVIA. En seguida nos acompañaron al comedor, en la planta baja, y nos invitaron a acomodarnos donde quisiéramos. Elegimos una mesa del fondo del comedor, un comedor acogedor pero grande, romántico pero suficientemente iluminado; vamos, que si ésto no fuera un blog formal se podría decir que muy "mono".

El EmbrujoNada más sentarnos, un camarero nos recordó que las bebidas no estaban incluidas en el bono, y nos ofreció un maridaje de cuatro caldos que casaban con los platos del menú; una opción muy tentadora si no se tiene que conducir después. Desgraciadamente, no era el caso, así que hubimos de conformarnos con un maravilloso crianza de nombre Gontes servido a través de un sofisticado colador, que al mismo tiempo ayudaba a oxigenar el vino. Una acertadísima decisión que debemos a lo bien asesorados que fuimos por parte del camarero de antes.

Y empezaron, sin apenas espera, a servir la cena. Primero, un finísimo carpaccio de pulpo. Una forma fácil de ganarse a dos apasionados del pulpo como nosotros. Lo mismo se puede decir de los dos langostinos que vinieron después, quizá el mejor plato de la noche. De tercer entrante, un pequeño borrón; un foie que nadaba en una salsa de caramelo que ciertamente mataba su sabor además de dificultar su "pesca" para poder ser degustado.

En cuanto a los platos principales, una ración de atún rojo, bueno en general pero con un punto más de sal de lo recomendable (cuestión de gustos) y otra de cochinillo asado, que aunque supimos apreciar, no se encuentra entre los platos que hubiésemos elegido de la carta; cosas de los menús cerrados... Terminamos con una tarta que a ambos nos convenció, acompañada de un helado algo más discreto, y un obsequio en forma de copa de cava para brindar.

En definitiva, un buen local, con un buen y rapidísimo servicio y una cena variada y agradable en líneas generales para amenizar una tarde-noche típicamente bilbaína, oscura, triste y lluviosa; aunque poco importó, ambos quedamos totalmente EMBRUJADOS.

20Abr/120
El cliente misterioso (II): Rafting en Picos de Europa con K2 Aventura

Volvemos a la carga con la sección preferida entre los que trabajamos en Colectivia 🙂 En esta ocasión hemos enviado a Lohizune (comercial de Zaragoza, co) a mojarse un poquito. Se ha ido de excursión hasta Picos de Europa para disfrutar de un día de rafting. ¡Adrenalina por un tubo!

¡Qué nervios! Eso fue lo que sentí, y es que por fin iba a poder hacer rafting. Ese día me desperté rezando para que no lloviese porque llevaba todo el fin de Semana de Semana Santa lloviendo. Así que me asome por la ventana y ¡hacia bueno! ¡No me lo podía creer! Después de toda una semana lloviendo íbamos a tener los caudales repletos  y además podríamos disfrutar  de un maravilloso día primaveral.

Nos vestimos rápidamente y salimos hacia el destino. De repente el móvil se apagó y no llevábamos más móviles encima. ¡Increíble! En el siglo XXI y sin móvil. ¿Qué íbamos a hacer? Entonces nos dimos cuenta  de que no disponíamos ni del número de la responsable, ni de la dirección exacta de quedada. Poco a poco nos fuimos acordando de todas las indicaciones aportadas por la responsable de k2 (los organizadores del evento). Aún no sabemos bien como, pero conseguimos llegar sanos y salvos.

¿Sanos y salvos? ¡Para nada! Entonces fue cuando comenzó la verdadera aventura. Cuando llegamos teníamos ya preparados nuestros trajes, la balsa y por supuesto la gente. Nos juntaron con gente majísima de otros sitios (¡por cierto la mayoría con bonos colectivia!). Los organizadores tuvieron en cuenta nuestra situación y nuestra edad a la hora de realizar los grupos. Eso merece un aplauso para la empresa organizadora. Pudimos ir con gente amable y como nosotros con poca experiencia.  Al principio eso me parecía extraordinario, sin embargo, cuando ya conseguí dominar a la bestia me quedé con las ganas de un poco más de tambaleo.

Además de todo esto, el paisaje era precioso, ¡haciendo rafting por los picos de Europa! ¡Un sitio incomparable! La verdad es que tampoco estaba muy atenta al paisaje pero me fije que cerca del agua había placas de nieve. Y yo solo pensaba “por dios que no nos caigamos”. Efectivamente tuvimos la suerte de no caernos pero constantemente teníamos guerra de agua con una segunda balsa (grupo también organizado por k2). Así que cuando llegamos al destino llevamos a cabo una guerra en condiciones. ¿Qué donde acabe? Efectivamente en el agua. Por fin pude comprender un poco más a los pasajeros del Titanic. ¡Y es que las aguas estaban heladas!  Aunque la verdad es que con la emoción y la adrenalina el frio polar paso a un segundo plano.

¡Colectivia necesito otra dosis de adrenalina urgente!

28Mar/123
El cliente misterioso (I): Hamburguesa gigante, el tamaño sí importa.

En Colectivia nos gusta probar los servicios que salen en nuestra web. Es una buena forma de ver si lo que ofrecemos merece la pena. Teniendo activas más de 20 ofertas diarias (entre todas las ciudades) es imposible probar todas y cada una.

Además para saber cómo es realmente el servicio que ofrece un comercio, lo mejor es presentarse como alguien anónimo... como ¡El Cliente Misterioso!

Así que un par de veces al mes compramos a través de nuestra propia web uno de los servicios que ofertamos y enviamos cupón en mano a alguien de Colectivia a consumirlo. A cambio, sólo tiene que traer de vuelta una pequeña crónica de su experiencia y alguna foto.

Queremos compartir con todos vosotros estas experiencias para que os hagáis una idea de lo que os vais a encontrar al comprar en Colectivia. Y por que no, también para que os echéis unas risas con algunas historias de nuestros improvisados reporteros.

Para inaugurar esta nueva serie hemos enviado a Jon (pluriempleado como Informático y Community Manager) a probar una oferta que ha sido muy popular entre los usuarios de Colectivia: Hamburguesa Gigante Crazy Horse(H6) + Patatas + Bebidas para 2 personas por 10€. Os dejamos con su crónica:

Platito crazy horse

Llegamos al bar sobre las 9 de la noche, y aunque era jueves, no había demasiada gente. Le dije al camarero que veníamos con dos cupones de Colectivia, y nos sentamos en una de las sillas que hay al lado de las ventanas. Cuando el camarero nos trajo las bebidas, cerveza para ambos, nos preguntó a ver si no preferíamos cambiarnos a una mesa más amplia, de las que están separadas con una especia de mampara de madera en un lateral, y decidimos seguir su consejo. +1 para el camarero 🙂

Nos pusieron un platito a cada uno, y mientras yo me preguntaba si la hamburguesa gigante entraría en ese plato, o es que no iba a ser tan gigante, nos sirvieron la ración de patatas. Abundantes, aunque algo aceitosas, fuimos picando y charlando en nuestra agradable mesa.

Crazy horse hamburguesaY por fin, puede que después de esperar un poquito más de lo conveniente, llegó la protagonista de la oferta. Su tamaño no decepcionó. Venía ya cortada por la mitad, servida con un pan tipo rústico, lechuga, queso y mayonesa. Yo hubiese puesto algún ingrediente más, pero el tipo de hamburguesa era cerrado en la oferta, así que ajo y agua.

Emocionado, llené mi mitad con abundante ketchup y mostaza, y comencé a devorarla. Estaba buena, y al que crea que media hamburguesa gigante puede dejarle con hambre, le diré que está equivocado. Acabé mi mitad más por orgullo que por que no había llenado mi panza lo suficiente. Mi novia no pudo con su mitad.

Conclusión, ambiente muy acogedor y comida correcta, un plan muy recomendable. Seguro que repito.

Ah, y el tamaño importa, sobre todo si además se le añade calidad 😉